jueves, 21 de febrero de 2008

LOS CINCO SENTIDOS + UNO


Usa tus ojos para ver la belleza de la vida,

o para ver el interior de las personas...

No los uses para criticar maliciosamente

de como se ven o visten los demás,

o para juzgar a las personas,

solo por sus apariencias.


Usa tus oídos, para escuchar a tu prójimo,

y poder ofrecerle una palabra de aliento,

para escuchar los sonidos agradables,

que te ayudan a olvidar las dificultades,

y edifican tu interior.

No los uses como un arma,

o para envenenar a los demás.


Usa tu olfato, para percibir el olor de las flores,

del perfume, del amor...

No lo impregnes, con los malos olores,

como lo son el odio, el egoísmo, la traición...


Usa tu gusto, para saborear el triunfo de tus metas alcanzadas,

de los logros obtenidos con esfuerzo y dedicación...

No lo uses para saborear, las derrotas de otros.


Usa tu tacto, para sentir y dar amor,

para tocar a las personas con tus deseos positivos,

con tu caridad...

No lo uses para pedir injustificadamente.


El sexto sentido, el más importante,

es el que nos da la sabiduría

para distinguir la diferencia entre los otros sentidos,

entre el bien y el mal,

entre dar o recibir,

entre construir o desmoronar.


A veces miramos sin ver,

oímos sin escuchar,

olemos sin percibir,

probamos sin saborear,

tocamos superficialmente.


Usa tus sentidos sabiamente,

no se trata de cuántos tengas,

sino de cómo los utilizas.


El pesimista se queja del viento;

el optimista espera que cambie;

el realista ajusta las velas.

LA VIDA......¡¡¡APRENDERÁS!!!


Después de algún tiempo aprenderás la diferencia entre dar la mano y socorrer a un alma, y aprenderás que amar no significa apoyarse, y que compañía no siempre significa seguridad.


Comenzarás a aprender que los besos no son contratos, ni regalos, ni promesas... comenzarás a aceptar tus derrotas con la cabeza erguida y la mirada al frente, con la gracia de un niño y no con la tristeza de un adulto y aprenderás a construir hoy todos tus caminos, porque el terreno de mañana es incierto para los proyectos y el futuro tiene la costumbre de caer en el vacío.


Después de un tiempo aprenderás que el sol quema si te expones demasiado... aceptarás incluso que las personas buenas podrían herirte alguna vez y necesitarás perdonarlas...


Aprenderás que hablar puede aliviar los dolores del alma... descubrirás que lleva años construir confianza y apenas unos segundos destruirla y que tu también podrás hacer cosas de las que te arrepentirás el resto de la vida.


Aprenderás que las nuevas amistades continúan creciendo a pesar de las distancias, y que no importa que es lo que tienes, sino a quien tienes en la vida, y que los buenos amigos son la familia que nos permitimos elegir.


Aprenderás que no tenemos que cambiar de amigos, si estamos dispuestos a aceptar que los amigos cambian.Te darás cuenta que puedes pasar buenos momentos con tu mejor amigo haciendo cualquier cosa o simplemente nada, sólo por el placer de disfrutar su compañía.


Descubrirás que muchas veces tomas a la ligera a las personas que más te importan y por eso siempre debemos decir a esas personas que las amamos, porque nunca estaremos seguros de cuando será la ultima vez que las veamos.


Aprenderás que las circunstancias y el ambiente que nos rodea tienen influencia sobre nosotros, pero nosotros somos los únicos responsables de lo que hacemos.


Comenzarás a aprender que no nos debemos comparar con los demás, salvo cuando queramos imitarlos para mejorar.


Descubrirás que se lleva mucho tiempo para llegar a ser la persona que quieres ser, y que el tiempo es corto.


Aprenderás que no importa a donde llegaste, sino a donde te diriges y si no lo sabes cualquier lugar sirve...


Aprenderás que si no controlas tus actos ellos te controlaran, y que ser flexible no significa ser débil o no tener personalidad, porque no importa cuan delicada y frágil sea una situación: siempre existen dos lados.


Aprenderás que héroes son las personas que hicieron lo que era necesario, enfrentando las consecuencias... aprenderás que la paciencia requiere mucha práctica.


Descubrirás que algunas veces, la persona que esperas que te patee cuando te caes, tal vez sea una de las pocas que te ayuden a levantarte.


Madurar tiene más que ver con lo que has aprendido de las experiencias, que con los años vividos.


Aprenderás que hay mucho más de tus padres en ti de lo que supones.


Aprenderás que nunca se debe decir a un niño que sus sueños son tonterías, porque pocas cosas son tan humillantes y sería una tragedia si lo creyese porque le estarás quitando la esperanza.


Aprenderás que cuando sientes rabia, tienes derecho a tenerla, pero eso no te da el derecho de ser cruel.


Descubrirás que sólo porque alguien no te ama de la forma que quieres, no significa que no te ame con todo lo que puede, porque hay personas que nos aman, pero que no saben como demostrarlo...


No siempre es suficiente ser perdonado por alguien, algunas veces tendrás que aprender a perdonarte a ti mismo.


Aprenderás que con la misma severidad con que juzgas, también serás juzgado y en algún momento condenado.


Aprenderás que no importa en cuantos pedazos tu corazón se partió, el mundo no se detiene para que lo arregles.


Aprenderás que el tiempo no es algo que pueda volver hacia atrás, por lo tanto, debes cultivar tu propio jardín y decorar tu alma, en vez de esperar que alguien te traiga flores.


Entonces y sólo entonces sabrás realmente lo que puedes soportar; que eres fuerte y que podrás ir mucho más lejos de lo que pensabas cuando creías que no se podía más.


Es que realmente la vida vale cuando tienes el valor de enfrentarla.


William Shakespeare

miércoles, 20 de febrero de 2008

EL BAMBÚ JAPONÉS


No hay que ser agricultor para saber que una buena cosecha requiere de buena semilla, buen abono y riego constante.

También es obvio que quien cultiva la tierra no se impacienta frente a la semilla sembrada, halándola con el riesgo de echarla a perder, gritándole con todas sus fuerzas:

¡Crece, por favor!.


Hay algo muy curioso que sucede con el bambú japonés y que lo transforma en no apto para impacientes: siembras la semilla, la abonas, y te ocupas de regarla constantemente.

Durante los primeros meses no sucede nada apreciable.

En realidad..., no pasa nada con la semilla durante los primeros siete años, a tal punto que, un cultivador inexperto estaría convencido de haber comprado semillas infértiles.

Sin embargo, durante el séptimo año, en un período de sólo seis semanas la planta de bambú crece ¡más de 30 metros!

¿Tardó sólo seis semanas crecer? No..., la verdad es que se tomó siete años y seis semanas en desarrollarse.

Durante los primeros siete años de aparente inactividad, este bambú estaba generando un complejo sistema de raíces que le permitirían sostener el crecimiento, que iba a tener después de siete años.


En la vida cotidiana, muchas veces queremos encontrar soluciones rápidas y triunfos apresurados, sin entender que el éxito es simplemente resultado del crecimiento interno y que éste requiere tiempo.


De igual manera, es necesario entender que en muchas ocasiones, estaremos frente a situaciones en las que creemos que nada está sucediendo, y esto puede ser extremadamente frustrante.

En esos momentos, (que todos tenemos), recordar el ciclo de maduración del bambú japonés y aceptar que "en tanto no bajemos los brazos" ni abandonemos por no "ver" el resultado que esperamos, sí está sucediendo algo, dentro nuestro…

Estamos creciendo, madurando...

Quienes no se dan por vencidos, van gradual e imperceptiblemente creando los hábitos y el temple que les permitirá sostener el éxito, cuando éste al fin se materialice.

Si no consigues lo que anhelas, no desesperes... Quizá sólo estés echando raíces...


Mensaje:

A veces queremos que todo suceda rápido, queremos que la vida sea pedir y recibir, pero no es así, nosotros tenemos que luchar para alcanzar lo que nos proponemos, a veces esto demora mucho, nos vamos frustrando y decaemos en la idea de no seguir, no te des por vencido, recuerda:

“La confianza en tí mismo, la actitud positiva y la perseverancia son los argumentos claves para el éxito.”

TODO PASA POR UNA RAZÓN.....


Algunas veces las personas llegan a nuestras vidas y rápidamente nos damos cuenta de que esto pasa porque debe de ser así para servir un propósito, para enseñar una lección, para descubrir quiénes somos en realidad, para enseñarnos lo que deseamos alcanzar.

Tu no sabes quiénes son estas personas, pero cuando fijas tu ojos en ellos sabes y comprendes que ellos afectarán tu vida de una manera profunda.

Algunas veces te pasan cosas que parecen horribles, dolorosas e injustas, pero en realización entiendes que sin que superes estas cosas nunca hubieras realizado tu potencial, tu fuerza, o el poder de tu corazón.


Todo pasa por una razón en la vida.

Nada sucede por casualidad o por la suerte.

Enfermedades, heridas, el amor, momentos perdidos de grandeza o de pura tonterías, todo ocurre para probar los limites de tu alma.


Sin estas pequeñas pruebas la vida sería como una carretera recién pavimentada, suave y lisa. Una carretera directa sin rumbo a ningún lugar, plana cómoda y segura, mas empañada y sin razón.


La gente que conoces afectan tu vida.

Las caídas y los triunfos que tu experimentas crean la persona que eres.

Aun se puede aprender de la malas experiencias. Es más, quizás sean las mas significativas en nuestras vidas.


Si alguien te hiere, te traiciona o rompe tu corazón le das gracias porque te ha enseñado la importancia de perdonar, de la confianza y a tener mas cuidado de a quien le abres tu corazón.


Si alguien te ama... ámalo tu a él, no porque él te ama, sino porque te ha enseñado a amar y abrir tu corazón y tus ojos a las cosas pequeñas de la vida.


Haz que cada día cuente, y aprecia cada momento... además de aprender de todo lo que puedas aprender, porque quizás mas adelante, no tengas la oportunidad de aprender lo que tienes que aprender de este momento.


Entabla una conversación con gente que no hayas dialogado nunca, escúchalos y préstales atención.

Permítete enamorarte, liberarte y poner tu vista en un lugar bien alto.

Repítete a ti mismo que eres una persona magnífica y créelo, sino crees en ti mismo... nadie más lo hará tampoco.


¡¡¡Crea tu propia vida... encuéntrala... y luego vívela!!!.

APRENDIENDO.....


Nuestra forma más fundamental de aprendizaje es por medio del ensayo y el error.

Así comenzamos a caminar.

Si tienes un niño cerca para observar, puedes notarlo fácilmente.

Trata de erguirse, cae, y vuelve a intentarlo.

Así hasta que de tanto ensayo y error, lo consigue.


Repetiremos estas conductas toda nuestra vida y en objetivos cada vez más complejos y abstractos.

Como no nacemos perfectos ni realizados, sino que debemos seguir todo un desarrollo psicoevolutivo, durante nuestra existencia cometeremos muchos errores.

Habrá muchos ensayos que terminarán en fracaso. Tendremos tropezones y caídas.

Son parte inevitable de la vida.


Lo que te permitirá evolucionar y realizarte, es aprender de tus errores.

Reflexionar sobre ellos para no repetirlos.

Te equivocaste en algo y aprendiste cómo no debe hacerse.

Luego, estás más cerca del éxito pues cada vez es más posible dar con la fórmula correcta.


Por ignorancia, por falta de experiencia o madurez, seguramente habrás dañado a más de alguien en tu vida.

¡Lo hecho, hecho está!.

Sin embargo, es conveniente meditar para no cometer el mismo error ahora que tienes mayor conocimiento de la vida.


Si has cometido equivocaciones, y seguro que es así, aprende a perdonarte.

Lo importante es que no vuelvas a tropezar en lo mismo.

No culpes a nadie de lo sucedido, ni a ti ni a los otros.

Perdónate y te será más fácil perdonar a los que puedan haberte ofendido o herido.

Lo han hecho por falta de experiencia y madurez, quizás igual que tú alguna vez lo hiciste con alguien.


Vive con más paz tu existencia:

"Perdónate y perdona...

Ámate y amarás mejor".

lunes, 18 de febrero de 2008

LA HISTORIA DE AMOR ENTRE EL SOL Y LA LUNA....


Cuando el SOL y la LUNA se encontraron por primera vez, se enamoraron perdidamente y desde ahí comenzaron a vivir un gran amor.

El mundo aun no existía y el día que Dios decidió crearlo, les dio un toque final… ¡el brillo!

Dios decidió que el SOL iluminaría el día y que la LUNA iluminaría la noche y por ese motivo estarían obligados a vivir separados.

Ambos fueron invadidos por una gran tristeza y cuando se dieron cuenta que nunca más se encontrarían…

La LUNA fue quedándose cada vez más triste. A pesar del brillo dado por Dios, ella se sentía sola.

El SOL a su vez, había ganado un titulo de nobleza “ASTRO REY” pero eso tampoco le hizo feliz.


Dios viendo esto los llamó y les explicó:

-Tú, LUNA, iluminarás las noches frías y calientes, encantarás a los enamorados y serás frecuentemente protagonista de hermosas poesías.

-En cuanto a ti SOL, mantendrás ese título porque serás el más importante de los astros, iluminaras la Tierra durante el día, darás calor al ser humano y solo eso hará a las personas más felices.


La LUNA mas triste se puso, con ese cruel destino y lloró amargamente y el SOL al verla tan triste, decidió que no podría ser débil, ya que debía darle fuerzas y ayudarla a aceptar lo que Dios había decidido.

Aun así, el estaba tan preocupado que decidió pedirle algo a Dios:

-Señor, ayúdale a la LUNA por favor, es mas frágil que yo, no soportará la soledad…

Y Dios… en su gran compasión… creó las estrellas para hacerle compañía a la bella LUNA.


La LUNA siempre que esta muy triste recurre a las estrellas que hacen de todo para consolarla, pero casi nunca lo consiguen.


Hoy ambos viven así… separados, el SOL finge que es feliz, y la LUNA no puede disimular su tristeza.

El SOL arde de pasión por ella y ella vive en las tinieblas de su pena.


Dicen que la orden de Dios era que la LUNA debería de ser siempre llena y luminosa, pero no lo logró… porque es mujer y una mujer tiene fases…

Cuando es feliz, consigue ser llena, pero cuando es infeliz es menguante, ni siquiera es posible apreciar su brillo.


LUNA y SOL siguen su camino.

El solitario pero fuerte y ella, acompañada de las estrellas, pero débil.


Los hombres intentan constantemente conquistarla, como si eso fuese posible.

Algunos han ido incluso hasta ella, pero han vuelto siempre solos.

Nadie jamás ha conseguido traerla hasta la tierra, nadie realmente ha conseguido conquistarla por más que lo intentaron.


Sucede que Dios decidió que ningún amor en este mundo fuese realmente imposible, ni siquiera el de la LUNA y el SOL… fue en ese instante cuando El creó el Eclipse.


Hoy SOL y LUNA viven esperando ese instante, esos momentos que les fueron concedidos y que tanto cuestan que sucedan.


Cuando mires al cielo, a partir de ahora y veas que el SOL cubre a la LUNA es porque el SOL se acuesta sobre ella y comienzan a amarse.

Es a ese acto de amor al que se le dio el nombre de Eclipse.


Es importante recordar que el brillo de su éxtasis es tan grande que se aconseja no mirar al cielo en ese momento, tus ojos pueden cegarse al ver tanto amor.


Tu ya sabías que en la tierra existían Sol y Luna... y también que existe el eclipse....

pero esta es la parte de la historia que tu no conocías.


Ahora ya sabes… esta es la bella historia del SOL y la hermosa LUNA, esa historia que fué capaz de erizar tu cuerpo al pensar que puede ser tu historia de amor…


¡¡¡¡¡QUE TODOS LOS DÍAS ESTEN LLENOS DE AMOR!!!!!!

HACER MÚSICA CON TODO LO QUE NOS QUEDE...



Itzhak Perlman (Tel Aviv, Palestina, ahora Jaffa, Israel), 31 de agosto de 1945).
Violinista israelí. Es uno de los mejores y más famosos violinistas de la última mitad del siglo XX.



El 18 de noviembre de 1994, Itzhak Perlman, el violinista, entró al escenario para dar un concierto en el Avery Fisher Hall del Centro Lincoln en la ciudad de Nueva York.

Si alguna vez ustedes estuvieron en un concierto de Perlman sabrán que para él, llegar al escenario no es un pequeño logro.

Tuvo polio cuando fue niño, tiene ambas piernas sujetas con bragueros y camina con la ayuda de dos muletas.

Verlo cruzar por el escenario dando un paso por vez, costosa y lentamente, es una visión asombrosa.

Camina penosa, pero majestuosamente, hasta que llega a su silla.

Entonces se sienta lentamente, pone sus muletas en el suelo, afloja los sujetadores de sus piernas, coloca un pie hacia atrás y extiende el otro hacia adelante, luego se inclina y levanta el violín, lo pone bajo su mejilla, hace una señal al director y comienza a tocar.

Hasta ahora, la audiencia estaba acostumbrada a este ritual.

Ellos permanecen sentados mientras él hace su trayecto hasta su silla.

Permanecen reverentemente silenciosos mientras afloja los sujetadores de sus piernas, y esperan hasta que esté listo para tocar.


Pero esta vez algo anduvo mal... Justo cuando él terminaba sus primeras estrofas, una de las cuerdas de su violín se rompió.

Se pudo escuchar el ruido, sonó como un tiro atravesando el salón.

No había equivocación sobre lo que ese sonido significaba.

No había tampoco dudas sobre lo que él tendría que hacer.

Los que estaban allí esa noche, pensaron para sí mismos:

-"tendrá que levantarse, ponerse los bragueros nuevamente, levantar las muletas y arrastrarse fuera del escenario, ya sea para encontrar otro violín o para encontrar otra cuerda para el suyo". Pero no lo hizo.

En su lugar, esperó un momento, cerró sus ojos y luego hizo la señal al director de comenzar nuevamente.

La orquesta comenzó, y el tocó desde el punto en el que se había detenido.

¡Y tocó con tanta pasión y tanto poder y tanta pureza, como ellos nunca lo habían escuchado antes!

Por supuesto, todo el mundo sabia que es imposible interpretar un trabajo sinfónico con solo tres cuerdas.

Yo sé eso y ustedes también lo saben, pero esa noche Itzhak Perlman rehusó saberlo.

Se lo podía ver modulando, cambiando, recomponiendo la pieza en su cabeza.

En un punto eso sonó como si estuviera sacando el tono de las cuerdas que se habían roto y extrayendo nuevos sonidos de ellas que nunca habían dado antes.


Cuando terminó, hubo un impresionante silencio en el salón... y entonces la gente se levantó y lo aclamó.

Hubo un extraordinario aplauso proveniente de cada rincón del auditorio.

Estábamos todos de pie gritando y animando, haciendo todo lo que podíamos, para demostrar cuanto apreciábamos lo que acababa de hacer.

El sonrió, se secó el sudor de sus cejas, detuvo su inclinación para aquietarnos y luego dijo, no con presuntuosidad sino en un tono reverente, pensativo, calmo:

-"Ustedes saben, algunas veces la tarea del artista es descubrir cuanta música puede uno hacer con lo que aún le queda"...


¡Qué maravillosa reflexión ésta!

Ha permanecido en mi mente siempre desde que la escuché.

Y... ¿Quién sabe?...

Tal vez es la definición de la vida, no solo para los artistas sino para todos nosotros.

Aquí hubo un hombre que se ha preparado toda su vida para hacer música con un violín de cuatro cuerdas, quien repentinamente, en medio de un concierto, se encuentra con solo tres, así que él hace música con tres cuerdas y la música que hizo esa noche solo con tres, fue más hermosa, más sagrada, más memorable que ninguna que él haya hecho jamás en un violín con sus cuatro cuerdas.

Así que, tal vez, nuestra tarea en este mundo que vivimos, confuso, inestable y que cambia velozmente, sea hacer música; al principio con todo lo que tenemos y luego, cuando eso ya no es más posible, ...

¡¡¡hacer música con todo lo que nos quede!!!